Cuando aprendí a dibujar
Me hubiese gustado
quedarme más. a dibujar
todas sus fachadas. como una lección
de dibujo me enseñó
sus dimensiones como volúmenes
de 3 4 o 9 alzados en un cubo
destruido. el momento
de invertirse en luces y sombras
me sublimó. ante el hecho
evidente de técnica
como una lección. de arquitectura
que hace sentirse
se habla. cuando aprendí a dibujar

